La digitalización del patrimonio cultural se ha consolidado en los últimos años como una herramienta esencial para instituciones patrimoniales, museos, archivos, equipos de investigación y profesionales del sector. Lejos de ser una tendencia puntual, se trata de un proceso estructural que está transformando la manera en que documentamos, estudiamos y transmitimos los bienes culturales. Tecnologías como la fotogrametría, el escaneo 3D, la captura 360º o los sistemas de documentación avanzada permiten hoy generar registros de gran precisión y riqueza visual, capaces de aportar valor en distintas fases del ciclo de vida del patrimonio.
En este sentido, la digitalización favorece hoy en día de forma directa la investigación, al permitir el análisis detallado de piezas y conjuntos sin necesidad de manipulación física, y abre nuevas posibilidades en conservación preventiva, seguimiento del estado de los bienes y planificación de intervenciones. Al mismo tiempo, amplía de manera significativa las estrategias de difusión y mediación cultural, facilitando el acceso a contenidos patrimoniales a través de exposiciones digitales, narrativas interactivas y recursos educativos. Este avance tiene también un impacto relevante en accesibilidad, ya que ofrece alternativas para públicos diversos y para personas que, por razones geográficas, físicas o sociales, no pueden acceder al patrimonio de forma presencial.
Dentro de este marco se sitúa el informe State-of-the-Art Review – Digitisation of Cultural Heritage: Methodologies, Technologies and Best Practices (Result Report, October 2025), elaborado dentro del proyecto europeo HERITALISE (Horizon Europe) por Heritage Malta y la UNESCO Chair on Digital Cultural Heritage (Cyprus University of Technology), con apoyo de entidades como IIIF y la iniciativa europea eArchiving. El 22 de enero de 2026 se hizo un webinar en el que se hicieron públicos los resultados de este estudio. Puedes verlo en este link: webinar.

State-of-the-Art Review: Digitisation of Cultural Heritage – Methodologies, Technologies and Best Practices
El estudio recoge los resultados de una encuesta internacional diseñada para conocer cómo se está digitalizando el patrimonio en la práctica, qué tecnologías se utilizan, qué dificultades se repiten y qué expectativas expresa la comunidad profesional. El alcance de la encuesta refuerza su relevancia. El informe indica que se registraron más de 1.200 accesos y se obtuvieron 423 respuestas completas procedentes de 97 países y seis continentes, lo que permite trazar una visión amplia y comparativa del sector, con una participación especialmente significativa en Europa.
Este carácter global es uno de los valores principales del documento, ya que pone en diálogo experiencias muy diversas y ayuda a identificar tanto patrones compartidos como diferencias derivadas de marcos institucionales, capacidades técnicas y realidades territoriales.

State-of-the-Art Review: Digitisation of Cultural Heritage – Methodologies, Technologies and Best Practices
Entre los resultados más destacados, el informe confirma que la digitalización sigue centrada principalmente en patrimonio material, especialmente en objetos arqueológicos, fotografía y material visual, arquitectura y documentación textual. No obstante, también se observa un crecimiento en la digitalización de patrimonio inmaterial y de materiales contextuales, lo que refleja una evolución hacia modelos más integrales de representación cultural. Este cambio resulta especialmente significativo porque desplaza el foco desde el objeto aislado hacia el patrimonio entendido como un conjunto de significados, usos, memoria y vínculos con la comunidad.
En cuanto a metodologías, el informe muestra que la fotogrametría y el escaneo 3D continúan siendo las técnicas más extendidas en los flujos de adquisición, acompañadas del escaneo 2D y de herramientas como la captura 360º o el uso de drones, que han ampliado el repertorio de recursos disponibles para documentar bienes y entornos patrimoniales. Esta diversidad tecnológica, sin embargo, convive con un reto fundamental: la adopción de herramientas no siempre se traduce en integración real dentro de sistemas interoperables de gestión, preservación, acceso y reutilización.
De hecho, una de las conclusiones más claras del estudio es que el principal freno no es la falta de interés ni la ausencia de innovación, sino la persistencia de limitaciones estructurales. La falta de financiación aparece como el desafío más citado, seguida de la insuficiencia de equipamiento, las limitaciones de almacenamiento, la falta de estandarización de procesos y la necesidad de formación especializada, especialmente en ámbitos vinculados a metadatos y paradatos.

State-of-the-Art Review: Digitisation of Cultural Heritage – Methodologies, Technologies and Best Practices
A este contexto se suma el hecho de que, en muchos casos, los equipos dedicados a digitalización son reducidos, lo que condiciona la capacidad de consolidar programas estables y sostenibles en el tiempo. A partir de ahí, el informe también pone el foco en el valor de la reutilización, destacando que los usos más frecuentes de los contenidos digitalizados se orientan hacia recursos educativos, e-learning, exposiciones online y estrategias de relato digital.
Esta orientación confirma que la digitalización se está entendiendo cada vez más como una vía para ampliar el alcance social del patrimonio y reforzar su dimensión pública. Sin embargo, el acceso a los contenidos digitales sigue siendo desigual: el informe describe un panorama mixto en el que conviven iniciativas de acceso abierto con modelos de acceso parcial o uso interno, generalmente condicionado por derechos, políticas institucionales o limitaciones técnicas.
En este punto, el documento identifica una cuestión clave para el futuro del sector: la digitalización no puede sostenerse únicamente sobre la captura, por avanzada que sea, si no se acompaña de sistemas sólidos de documentación y gestión. Aunque muchas instituciones registran con frecuencia parámetros técnicos de adquisición y postprocesado, la recogida de información sobre procesos, decisiones metodológicas y contexto interpretativo es mucho menos consistente. Esta carencia afecta directamente a la transparencia, a la posibilidad de reutilización y a la interoperabilidad, y explica por qué la madurez digital del sector no depende solo de la tecnología, sino también de la calidad del marco metodológico que la acompaña.

State-of-the-Art Review: Digitisation of Cultural Heritage – Methodologies, Technologies and Best Practices
En paralelo, el informe incorpora una reflexión especialmente relevante sobre la evolución conceptual del campo, al abordar modelos como Digital Twin y Memory Twin. El primero se vincula a representaciones digitales dinámicas orientadas a seguimiento, gestión y simulación, mientras que el segundo introduce una perspectiva más patrimonial y cultural, al incorporar memoria, relato, significado y contexto como elementos esenciales de la representación digital. Esta distinción no es únicamente terminológica: expresa una transición profunda desde la idea de “replicar” hacia la de “custodiar y transmitir” en el entorno digital.
Por último, el informe sitúa la inteligencia artificial como un ámbito en crecimiento, aunque todavía con implantación limitada en los flujos de trabajo habituales. La mayoría de participantes declara no utilizarla de forma sistemática, y cuando se aplica suele concentrarse en fases de postprocesado y visualización. Este dato sugiere que la IA está entrando en el sector como una herramienta de apoyo, pero que aún requiere marcos claros, capacitación y protocolos que permitan su integración de forma responsable y eficaz.
En conjunto, el estudio ofrece una lectura coherente del momento actual: la comunidad profesional está preparada para avanzar hacia un ecosistema digital más coordinado, sostenible e interoperable, pero necesita estructuras más sólidas que refuercen la financiación, la formación, la estandarización y la colaboración internacional.

Sol Martín Directora de CulturaLAB digitalizando la exposición
Desde CulturaLAB compartimos plenamente esta mirada. Entendemos la digitalización como un proceso estratégico que debe estar alineado con la investigación, la conservación, la mediación cultural y la accesibilidad, y que solo adquiere sentido cuando se traduce en valor real para las instituciones y para la ciudadanía. Por ello, nuestra visión de futuro pasa por impulsar proyectos que no se limiten a generar archivos digitales, sino que contribuyan a construir conocimiento, fortalecer la gestión patrimonial y ampliar el acceso a los bienes culturales desde una perspectiva inclusiva y sostenible.
La digitalización del patrimonio seguirá evolucionando, y lo hará con mayor impacto cuanto más se apoye en metodologías claras, buenas prácticas compartidas y un compromiso real con la preservación y la transmisión del significado cultural. En ese camino, CulturaLAB continuará trabajando para que la tecnología no sea un fin, sino una herramienta al servicio del patrimonio, de las instituciones y de las personas.
Conoce nuestro trabajo: CulturaLAB realiza la visita virtual 3D de la exposición Sorolla en el Real Alcázar


